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Quédate en mis brazos y mírame a los ojos, a esa luz que existe solo gracias a ti. Encontrarás todas las razones para quedarte en este mundo que tienen la costumbre de romperte cada vez.

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A veces lo único que necesitamos es un abrazo que nos haga sentir como en casa. Los latidos del corazón que suenan como una canción de cuna y los ojos que nos aseguran que el mundo no es un lugar tan malo cada vez que los miramos.

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Incluso después de que dejas a alguien, o te dejan y comienzas tu vida de nuevo, fingiendo que has seguido adelante. Siempre hay una parte de ti que has dejado atrás con ellos. Nunca podrás recuperar eso, incluso años después de que dijiste que seguías adelante. En el momento en que los veas vas a recordar la primera vez que hablaron, la primera vez que caminaron juntos. La forma en que los dedos del otro se tocaron accidentalmente por primera vez y la forma en que te sentiste dentro de sus brazos. Todos y cada uno de los momentos que te hicieron débil. Eso es lo que la parte que habías dejado de ellos es capaz de hacerte.